Traumatología

TPLO en perros: cirugía de rodilla y estabilización articular

Nivelación del plato tibial: cirugía ortopédica que modifica la biomecánica de la rodilla para estabilizarla tras la ruptura del ligamento cruzado craneal y favorecer una mejor recuperación funcional.

📅 Agosto 2026⏱ 9 min de lectura✍️ Equipo Médico HVDES🏥 Hospital Veterinario de Especialidades Sinaí
TPLO en perros: cirugía de rodilla y estabilización articular

Qué es la TPLO y por qué es referencia en cirugía de rodilla

La ruptura del ligamento cruzado craneal es una de las principales causas de cojera, dolor e inestabilidad de la rodilla en perros. Esta lesión altera la biomecánica normal de la articulación y puede favorecer la lesión meniscal y la progresión de la artrosis. La nivelación del plato tibial (TPLO) se ha consolidado como una de las principales técnicas de cirugía de rodilla para tratar esta enfermedad: modifica la geometría de la porción proximal de la tibia mediante una osteotomía controlada, fijada con placa y tornillos, para controlar el desplazamiento craneal de la tibia durante el apoyo.

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Respuesta rápida: La TPLO es una cirugía ortopédica que modifica la inclinación del plato tibial para estabilizar la rodilla tras la ruptura del ligamento cruzado craneal. Está indicada en perros medianos, grandes o activos, y su éxito depende de una planificación quirúrgica precisa y de un programa de rehabilitación física progresivo.

Señales que no deberías pasar por alto

La ruptura del ligamento cruzado craneal puede presentarse de forma súbita tras un movimiento brusco o de manera progresiva por degeneración crónica del ligamento. Estas son las señales que suelen anteceder al diagnóstico.

Estabilización de la rodilla y recuperación funcional

Una rodilla inestable permanece sometida a movimientos anormales que generan dolor, inflamación y deterioro progresivo de las estructuras articulares. La TPLO modifica estas fuerzas y proporciona una estabilización de la rodilla que permite iniciar una recuperación progresiva. A medida que la osteotomía consolida, el paciente puede avanzar desde ejercicios controlados hasta actividades destinadas a recuperar fuerza y coordinación. La rehabilitación física es fundamental para restaurar la musculatura perdida durante la enfermedad y mejorar la propiocepción; el objetivo no es solo eliminar la cojera, sino conseguir una función adecuada de la extremidad.

Ventajas biomecánicas frente a otras técnicas

Existen diferentes procedimientos para tratar la ruptura del ligamento cruzado craneal, incluyendo técnicas extracapsulares e intracapsulares. Algunas buscan proporcionar estabilidad mediante suturas, implantes o sustitutos del ligamento. La TPLO utiliza un principio distinto: modifica la biomecánica de la tibia para controlar el desplazamiento durante el apoyo. Esta característica puede representar una ventaja en perros grandes, pesados o activos, sometidos a mayores fuerzas sobre la articulación. Sin embargo, no es la técnica ideal para todos los pacientes; la elección debe realizarse mediante una evaluación individual y una adecuada planificación quirúrgica, considerando peso, edad, actividad, anatomía y estado de la rodilla.

Planificación quirúrgica: la clave del resultado

La planificación quirúrgica es uno de los factores más importantes para obtener buenos resultados con una TPLO. Antes de la cirugía se realizan estudios radiográficos que permiten analizar la anatomía de la tibia y determinar la corrección necesaria. Esta información permite calcular la rotación del segmento proximal de la tibia y seleccionar el tamaño y tipo de implante adecuado. La TPLO no debe considerarse una cirugía idéntica para todos los pacientes: cada perro presenta características anatómicas y biomecánicas particulares que deben ser consideradas antes de realizar la osteotomía.

FaseQué evalúa el cirujanoPor qué importa
Evaluación preoperatoriaCojera, dolor, prueba de cajón, atrofia muscular y meniscosConfirma indicación quirúrgica y detecta lesiones asociadas
Planificación radiográficaÁngulo del plato tibial, tamaño óseo, calidad óseaDefine rotación, tamaño de placa y trayectoria de tornillos
Cirugía y controlOsteotomía, rotación, fijación y control intraoperatorioGarantiza estabilidad primaria y evita complicaciones

Rehabilitación física después de la TPLO

La cirugía es solamente una parte del proceso de recuperación. Una adecuada rehabilitación física permite aprovechar la estabilidad obtenida mediante la TPLO y recuperar progresivamente la función de la extremidad. Durante las primeras semanas se debe controlar la actividad para proteger la osteotomía; posteriormente pueden incorporarse ejercicios destinados a mejorar movilidad, fuerza, equilibrio y propiocepción. Un programa demasiado intenso puede poner en riesgo la consolidación ósea, mientras que una rehabilitación insuficiente puede favorecer la pérdida de masa muscular. Por ello, cirugía, seguimiento y rehabilitación deben considerarse como un único proceso orientado a la mejor recuperación ortopédica.

Semanas 1–2

Reposo controlado, manejo del dolor, hielo local y ejercicios pasivos suaves de rango articular.

2

Semanas 3–6

Caminatas cortas con correa, hidroterapia y ejercicios de propiocepción de baja intensidad.

3

Semanas 7–10

Fortalecimiento progresivo, incremento gradual de duración e intensidad del ejercicio.

4

Semanas 11–16

Retorno progresivo a actividad normal tras control radiográfico y clínico favorable.

¿Cuándo acudir a emergencia?

Acude a emergencias veterinarias 24/7 si tras una TPLO tu perro presenta cojera severa que empeora, apoyo brusco sin carga, inflamación intensa, dehiscencia de la herida, fiebre o dolor no controlado con analgesia. Estos signos pueden indicar fallo de implante, infección o lesión meniscal secundaria y requieren evaluación inmediata.

Alerta clínica

No permitas saltos, carreras ni juegos bruscos durante las primeras semanas. La consolidación de la osteotomía requiere tiempo aunque el perro se vea recuperado. Sigue estrictamente el protocolo postoperatorio y los controles radiográficos indicados.

¿Necesitas orientación veterinaria?

Si tu mascota presenta signos de dolor, cambios de conducta o síntomas que te preocupan, HVDES puede ayudarte con atención especializada y emergencia 24/7 en Quito.

Preguntas frecuentes

Es una osteotomía de la tibia proximal que modifica el ángulo del plato tibial para eliminar el empuje tibial craneal y estabilizar la rodilla sin depender del ligamento cruzado lesionado.
Es especialmente útil en perros medianos, grandes o activos con ruptura del ligamento cruzado craneal. La decisión final se toma tras evaluación clínica y radiográfica individual.
La consolidación de la osteotomía suele completarse entre 8 y 12 semanas, con retorno progresivo a la actividad completa hacia los 4 meses según control radiográfico.
La TPLO no elimina la artrosis existente ni garantiza que deje de progresar, pero al restaurar la estabilidad puede reducir algunos factores mecánicos que agravan la enfermedad degenerativa.
La rehabilitación física es fundamental para recuperar musculatura, propiocepción y función. Sin ella, el resultado quirúrgico puede quedar incompleto.
Las complicaciones descritas incluyen infección, fallo de implante, lesión meniscal tardía y retraso de consolidación. Un manejo perioperatorio adecuado y un buen seguimiento reducen su probabilidad.